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miércoles, 8 de febrero de 2012

Pasta choux. Profiteroles, bocatidos de nata...

No se lo que me pasa, pero últimamente no paro de hacer dulces. Debe ser que mi cerebro anda bajo de glucosa y no hace más que incordiar a mi subconsciente pidiéndole azúcar.

Sea por necesidad física o por pura glotonería, hoy os traigo la receta de la pasta choux, con la que podéis hacer bocaditos de nata, profiteroles, lionesas y en definitiva cualquier tipo de pastelito relleno, sea dulce o salado. Y es que esta pasta también combina muy bien con paté, queso de untar y cosas similares. No tenéis más que dar rienda a vuestra imaginación y sorprender a vuestros invitados con unos aperitivos y  unos riquísimos pasteles que nada tienen que envidiar a los comprados en pastelería.



La pasta choux es muy sencilla de hacer, no hay que amasarla, ni dejarla fermentar. Ni siquiera lleva levadura. Basta con hacer la masa en un cazo, repartir unos montoncitos sobre una bandeja y meterla al horno durante 20 minutos.  No hay que freírlos por lo que resultan más sanos que los buñuelos y son muy fáciles de rellenar.


 Para la pasta choux necesitamos:
  • 125 gr de harina normal
  • 250 ml de agua
  • 3 huevos medianos
  • 60 gr mantequilla
  • 5 gr de sal

Con estos ingredientes os saldrán unos 50 bocaditos de unos 4 o 5 centímetros de diámetro. Personalmente prefiero no hacerlos muy grandes para poderlos comer de un sólo bocado. Esto es cuestión de gustos.

Lo primero que tenemos que hacer es poner el agua, la mantequilla y la sal en un cazo a calentar.


En cuanto empiece a hervir lo retiramos del fuego y echamos de golpe toda la harina (tamizada previamente si es posible) y removemos rápidamente. Mezclamos hasta conseguir que se incorpore toda la harina y volvemos a poner al fuego a temperatura suave.



Tras remover durante uno o dos minutos tendremos una masa que se separa sin problemas de las paredes y no se  queda pegada a la cuchara.




Apartamos definitivamente del fuego e ir incorporando los tres huevos, uno detrás de otro.



Cuando empecemos a mezclar el huevo parecerá que se nos corta la masa, pero no pasa nada, es normal. Seguir mezclando unos segundos y volverá a su estado incial.


Una vez asimile completamente el huevo hacemos lo mismo con los otros dos. De uno en uno. Conseguiremos una masa parecida al puré de patata pero completamente uniforme, fina y suave.


Encendemos el horno a 200 grados y mientras, ponemos la masa en una manga pastelera con una boquilla ancha. Si no tenéis manga pastelera podéis improvisar una cortando un pico a una bolsa de plástico limpia o apañaros con una cucharilla.


Vamos haciendo montoncitos de unos 4 cm. de ancho por uno o dos de alto. Podemos hacerlos más grandes o más alargados. Todo depende de la forma y tamaño que queramos darle. Tener en cuenta que crecerán el doble de su tamaño y que quedarán huecos por dentro.


Los metemos al horno precalentado a 200 grados durante unos 20 minutos en el medio del horno, encendido arriba y abajo. Pasados unos 10 minutos comenzarán a hincharse.



Con la cantidad de masa de esta receta tenemos para dos bandejas. Así que mientras se hornea una podemos ir preparando la otra. Si queremos que salgan algo más doraditos podemos bañarlos por encima con huevo batido. Pero tener cuidado ya que la masa es poco densa y os la podéis llevar, más bien desparramar, con el pincel.

Una vez fuera del horno, no hay más que dejarlos enfriar unos 10 minutos y estarán listos para rellenar.


En este caso hice una bandeja normal y la otra con huevo por encima, para que veáis la diferencia del acabado final. Es cierto que se ven algo más apetecibles los que llevan el acabado con huevo por encima, pero se puede prescindir de él sin ningún problema.



Para rellenarla podemos usar una manga pastelera haciendo un pequeño corte en un lado o directamente abrirlos por la mitad, dejando una parte unida para que no se separe y cerrarla  luego. Esto es lo que yo hice.



El relleno... a gusto de cada uno. Crema pastelera, chocolate (crema pastelera con Nutella) y nata montada fueron mis elecciones. 

No tenía manga pastelera a mano, así que tuve que rellenarlos con una cucharilla, por lo que el acabado estético fue bastante mediocre.


Y ya finalmente, podemos dejarlos tal cual están o echarles por ejemplo a cada uno una lengua de chocolate derretido por encima (media churadita), lo que al enfriarse y cuajar de nuevo le dará un toque mucho más profesional y parecerán con toda seguridad que los hemos comprado en una pastelería.


En este caso ocasión, como andaba con prisa pues llegábamos tarde a un cumpleaño, opté por el socorrido azúcar glas. 


Los que sobraron los llevé al día siguiente al trabajo y se los comieron sin rechistar. ¿Porqué será?

13 comentarios:

Estrella dijo...

¡Pero qué pinta tienen! Tengo que probar esta versión, ya que en este tema tengo muy mala suerte, pues he debido de probar todas las recetas mal redactadas del mundo de pasta choux: nunca me han subido en el horno, ni me han quedado huecos por dentro, la masa era más líquida... un desastre.

Muy buena idea lo de la lengua de chocolate derretido. Un postre se come sobre todo con los ojos ;)

Un trabajo estupendo. A ver cuándo me prestan la panificadora del Lidl y pongo en práctica algunos de tus riquísimos panes.

noe dijo...

Me encantan los profiteroles, te ha quedado un paso a paso estupendo, los profiteroles perfectos tomo nota de tu receta besos

soy Circe dijo...

Jamás los he hecho. Siempre pensé que eran muy complicados, pero para la próxima celebración familiar los preparo....

Gracias por la idea ,sobre todo, por las fotos paso paso. Le quitan a una el miedo de enfrentarse a esta masa.

EnHarínate Fran dijo...

Gracias por vuestros comentarios. Para ser la primera vez que los hago no han salido mal. Hasta a mi me sorprendió lo bien que subieron y lo huecos que quedaron.

La pena es que no pude dedicarle apenas tiempo al relleno y decorado final. La próxima vez los haré con más tiempo.

azucena dijo...

como te funciono lo de la nata.... yo aun tengo que probarlo.Los compañeros del curro te ban a hacer un monumento

David A. dijo...

Doy fe que estaban bien ricos, si señor. Yo también pensaba que esto era algo bastante más complicado que lo que parece viendo tu explicación... Habrá que probar... cuando acabemos el lío que tenemos entre manos, claro.

bejico dijo...

Pues te quejas de que no te quedaron bonitos de presentación, pero mi me parece que son de los más llamativos se nota que son caseros, y ahi está el truco, lo casero no siempre sale perfecto.

Con ganas te pedia una cajita ahora mismo.

Me apunto la receta para hacerla, a ver como me salen a mi, eso si he pensado que para hacer la crema de choco, podia montr nata con 2 cc de cacao, crees que me quedará bien.

Anónimo dijo...

hola fran!soy maria,la mama de elly.quiero felicitarte por el blog,es muy util e interesante,todo muy bien explicado y el paso a paso,genial.tambien quiero felicitarte por las recetas,sin exagerar...unas delicias.
ah,una cosita...por si hay alguien que se ha quedado sin la panificadore de LIDL,la pueden pedir llamando al telefono de atencion al cliente y en 2 semanas la mandan a la tienda mas cercana al domicilio.cuesta lo mismo,solo difera el color.es negra,no blanca.
bueno fran sigue asi y quien sabe dentro de nada,talvez te vemos en AMASA+ EN CANAL COCINA.no estaria mal.
saludos

EnHarínate Fran dijo...

Gracias María, se agradecen tus comentarios, de verdad. Espero que pronto Elly esté comiendo buen pan casero hecho por ti. Ya me contarás.

Elsa Cecibel Melara Arevalo dijo...

Hola!! Gracias muy buena receta! yo los hice y me quedaron perfectos, lo único que no me salieron tantos como a ti, ¿Porque crees que sea? Gracias :D

EnHarínate Fran dijo...

Qué tal Elsa!, me alegro que te gustaran. Te salieron menos, pero ¿cuántos menos?. Si en vez de 40 o 50 te salieron 25 la cosa es rara, a no ser que los hicieras un pelín grandes. Recuerda que yo los hice pequeñitos, que rellenos y todo te entran perfectamente en la boca de un bocado.

Si los hiciste del tamaño habitual en los comercios seguro que te salieron muchos menos, unos 30. Aun así en cuestión de hacer montoncitos cada uno pone una cantidad y es difícil de medir.

En este tipo de masa, que no lleva levadura y por tanto no crece no debería haber mucha variación en la cantidad de masa resultante, uses una harina con mayor absorción o unos huevos más o menos grandes. No al menos una diferencia significativa. Así que yo creo que fue simplemente que pusiste un poco más de masa por montoncito que yo. Nada más.

Lucy M. dijo...

Ahhh! No me salió la primer tanda :( no inflaron y crudos por dentro, los deje 20 min en el horno, :…( ya veré la segunda a ver que tal, que habrá pasado

Anónimo dijo...

no tienen pq ser dulces..
también queda buenísimo el relleno salado-
yo los hice de una preparación de queso y hiervas que quedo para chuparse los dedos

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